Fabricante de maquinaria agrícola, Solano Horizonte
A la vanguardia en el diseño y fabricación de maquinaria agrícola: cultivadores, vernetes, gradas de discos, sembradoras, abonadoras, recolectores, pulverizadores o atomizadores, Solano Horizonte responde a las necesidades del nuevo entorno competitivo como unos de los principales fabricantes en Europa. Trabajos de suelo con calidad e innovación, pilares fundamentales sobre los que se sustenta nuestra empresa.
Valor destacado
Calidad innegociable
Nos comprometemos a ofrecer productos y servicios de la más alta calidad, respaldados por certificaciones reconocidas internacionalmente como IQNet y Aenor Empresa Registrada.
Valor destacado
Seguridad Primordial
Priorizamos la seguridad en todas nuestras operaciones, garantizando un entorno de trabajo seguro para nuestros empleados y clientes.
Valor destacado
Responsibilidad Ambiental
Nos comprometemos a minimizar nuestro impacto ambiental, cumpliendo con estándares ambientales rigurosos y promoviendo prácticas sostenibles en todas nuestras actividades.
Valor destacado
Calidad Innegociable
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Novedades y
destacados
Recolector de frutos secos trasero
Estamos ilusionados con la presentación del nuevo RT70P, nuestro último avance en maquinaria agrícola dedicada a la recolección eficiente de frutos secos, minimizando los tiempos de recolección.
Diseñado para maximizar la productividad y minimizar la pérdida de cultivos, el RT70P redefine la experiencia de cosecha de frutos secos.
Novedades y
destacados
Chisel Elastómeros
› Profundidad máxima de trabajo: 30 cm.
› Chasis estructural en tubo de 80x80x8 mm (alta resistencia).
› Plegado vertical en 2 tramos.
› Despeje entre filas de 86 cm en chisel 2 filas.
› Despeje entre filas de 73 cm en chisel 3 filas.
› Despeje bajo el chasis: 82 cm
› Reja de golondrina con doble nervio.
› Conjunto brazo chisel elastómero sin mantenimiento.
› Pestillo hidráulico para fijación plegado.
› Mozos de apoyo chisel.
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Arar la tierra: cómo preparar el suelo de forma eficiente
Preparar bien el terreno sigue siendo una de las decisiones más importantes para conseguir un cultivo uniforme, rentable y con buen desarrollo desde el inicio. En ese proceso, arar la tierra continúa siendo una labor fundamental en muchas explotaciones agrícolas, especialmente cuando el objetivo es mejorar la estructura del suelo, incorporar restos vegetales o dejar la parcela en condiciones óptimas para la siembra. Aunque pueda parecer una tarea sencilla, lo cierto es que arar la tierra de forma eficiente requiere criterio técnico, conocimiento del terreno y una maquinaria bien ajustada. No se trata solo de remover el suelo, sino de hacerlo en el momento adecuado, con la profundidad correcta y con el apero más apropiado para cada situación. A continuación, repasamos cómo preparar el suelo con eficacia, qué beneficios aporta esta labor y qué aspectos conviene tener en cuenta para obtener un resultado realmente productivo. Qué es arar la tierra y para qué sirve en la agricultura actual Arar la tierra es una labor agrícola destinada a remover y acondicionar el suelo para mejorar su capacidad de recibir y desarrollar un cultivo. En la práctica, esta operación permite airear el terreno, romper capas endurecidas, incorporar residuos vegetales y facilitar un lecho de siembra más homogéneo. En la agricultura actual, esta labor sigue teniendo un papel muy relevante, aunque su aplicación debe responder siempre a una necesidad real del suelo y del cultivo. No todas las parcelas requieren el mismo tipo de intervención, y precisamente ahí está la diferencia entre una labor eficiente y un trabajo excesivo o mal planteado. Hoy en día, arar la tierra forma parte de una estrategia más amplia de manejo del suelo, donde se busca equilibrar productividad, conservación de la estructura y optimización de recursos. Por eso, resulta clave combinar esta labor con aperos adecuados y soluciones complementarias, como los cultivadores, que permiten adaptar el trabajo a distintas necesidades agronómicas. Beneficios de arar la tierra en la preparación del suelo agrícola Cuando se realiza correctamente, arar la tierra aporta ventajas muy claras en la preparación del terreno. Una de las más importantes es la mejora de la estructura del suelo, ya que ayuda a aflojar capas compactadas y favorece una mayor circulación del aire y del agua. También permite incorporar restos de cosecha, materia orgánica o enmiendas, algo especialmente útil cuando se busca mejorar la fertilidad o favorecer una mejor descomposición de los residuos vegetales. Esto crea unas condiciones más equilibradas para el arranque del cultivo y contribuye a una preparación más uniforme. Otro beneficio importante de arar la tierra es el control mecánico de malas hierbas. En muchas situaciones, esta labor ayuda a reducir la competencia inicial y facilita las operaciones posteriores en la parcela. Además, cuando el terreno queda bien nivelado y trabajado, el resto de las labores agrícolas se ejecutan con mayor precisión y eficiencia. En este contexto, aperos como la Grada de discos SR-23 pueden desempeñar un papel muy útil en el afinado del terreno, mejorando el acabado superficial después de la labor principal y contribuyendo a una preparación más completa del suelo agrícola. Cuándo arar la tierra según el tipo de cultivo y condiciones del suelo Saber cuándo arar la tierra es tan importante como saber cómo hacerlo. El momento ideal depende del tipo de cultivo, del estado del terreno, de la humedad del suelo y del objetivo concreto que se persiga con la labor. En términos generales, conviene trabajar la parcela cuando el suelo se encuentra en un punto de humedad adecuado. Si el terreno está demasiado húmedo, la maquinaria puede compactarlo y generar terrones o deformaciones difíciles de corregir después. Si, por el contrario, está demasiado seco, el esfuerzo de trabajo aumenta, el desgaste del apero es mayor y la calidad final de la labor suele empeorar. También influye mucho el cultivo que se vaya a implantar. En algunos casos interesa arar la tierra tras la recolección del cultivo anterior, mientras que en otros resulta más conveniente esperar al momento previo a la siembra. Los suelos arcillosos, por ejemplo, suelen exigir una mayor precisión en la ventana de trabajo, mientras que los suelos más ligeros permiten una gestión algo más flexible. Por eso, más que hablar de una fecha fija, lo recomendable es valorar siempre el estado real de la parcela antes de intervenir. Tipos de labores y sistemas de arado en agricultura extensiva En agricultura extensiva, arar la tierra no siempre implica trabajar del mismo modo. Existen distintos sistemas de laboreo, y cada uno responde a unas necesidades concretas en función del tipo de suelo, del cultivo, de la cantidad de restos vegetales y de la estrategia de manejo de la explotación. Elegir un sistema adecuado permite no solo mejorar el resultado agronómico, sino también optimizar tiempo, combustible y vida útil de la maquinaria. La clave está en aplicar la intensidad de trabajo que realmente necesita la parcela, sin quedarse corto, pero tampoco sobreactuando sobre el suelo. Arado convencional: características y aplicaciones más comunes El arado convencional sigue siendo una opción muy utilizada cuando se necesita una intervención más intensa sobre el terreno. Este sistema se caracteriza por una remoción más profunda o más enérgica del suelo, lo que resulta útil para incorporar residuos, eliminar irregularidades o corregir determinadas compactaciones superficiales. Arar la tierra mediante un sistema convencional puede ser especialmente interesante en parcelas que necesitan una renovación clara de la capa trabajada o una preparación más completa antes de determinados cultivos. Además, suele ofrecer buenos resultados cuando se busca enterrar restos vegetales o dejar el terreno listo para labores posteriores de afinado. Eso sí, para que esta opción sea realmente eficiente, conviene ajustar bien la maquinaria y evitar profundidades innecesarias. Un buen trabajo no depende de remover más suelo, sino de remover el suelo justo que hace falta y hacerlo con uniformidad. Laboreo reducido como alternativa al arado tradicional Frente al sistema convencional, el laboreo reducido plantea una forma de trabajo menos agresiva con la estructura del suelo. En este caso, arar la tierra implica intervenir
Cómo mejorar la estructura del suelo agrícola de forma eficiente
Mejorar la estructura del suelo agrícola es una de las decisiones más rentables a medio y largo plazo dentro de cualquier explotación. Cuando el suelo mantiene una buena porosidad, una distribución equilibrada de sus agregados y una adecuada capacidad de infiltración, el cultivo responde mejor desde el inicio y aprovecha con más eficacia el agua, los nutrientes y el trabajo realizado en campo. Por el contrario, cuando aparece compactación del suelo agrícola, el terreno pierde funcionalidad. Las raíces encuentran más resistencia para desarrollarse, el agua infiltra peor, aumenta el riesgo de encharcamiento o escorrentía y las labores posteriores se vuelven menos eficientes. Por eso, actuar sobre la estructura del suelo no debe verse como una medida puntual, sino como parte de una estrategia agronómica continua. En este artículo repasamos por qué es tan importante cuidar la estructura del suelo agrícola, qué prácticas ayudan a conservarla o mejorarla y cómo evitar problemas de compactación del suelo agrícola mediante un manejo más eficiente del terreno y de la maquinaria. Importancia de una buena estructura del suelo en la producción agrícola La estructura del suelo agrícola influye de forma directa en el rendimiento del cultivo, en la eficiencia del riego o de la lluvia y en la capacidad del terreno para sostener un desarrollo radicular sano. Un suelo bien estructurado favorece la aireación, mejora la circulación del agua y permite que las raíces exploren el perfil con mayor facilidad. Esto se traduce en una mejor implantación del cultivo, una absorción más equilibrada de nutrientes y una mayor estabilidad frente a situaciones de estrés, como periodos secos o lluvias intensas. Además, una buena estructura del suelo agrícola facilita las labores de preparación y reduce el esfuerzo necesario en los pases de maquinaria. En cambio, la compactación del suelo agrícola altera ese equilibrio. Cuando el terreno se densifica en exceso, disminuye el espacio poroso y se limita tanto la infiltración como la oxigenación. El resultado suele ser un suelo más cerrado, menos activo biológicamente y con menor capacidad para responder bien a las exigencias del cultivo. Cuidar este aspecto no solo mejora el presente de la parcela, sino también su comportamiento a largo plazo. Por eso, dentro de una estrategia agronómica moderna, la gestión de la estructura del suelo agrícola debe ocupar un lugar prioritario. Prácticas y labores agrícolas para mejorar la estructura del suelo Mejorar la estructura del suelo agrícola requiere combinar observación, criterio técnico y constancia. No existe una única solución válida para todas las parcelas, pero sí una serie de prácticas que ayudan a conservar la funcionalidad del suelo y a reducir el riesgo de compactación del suelo agrícola. Una de las más importantes es evitar trabajar el terreno en momentos de humedad inadecuada. Cuando el suelo está demasiado húmedo, la maquinaria puede cerrar poros, deformar agregados y generar compactaciones que después son difíciles de corregir. Del mismo modo, conviene ajustar la intensidad de las labores a las necesidades reales de cada parcela, evitando intervenciones innecesarias o demasiado agresivas. También resulta clave planificar bien los pases, reducir repeticiones y utilizar maquinaria adaptada al tipo de suelo y al objetivo agronómico. En este sentido, contar con soluciones específicas para trabajos de suelo permite orientar mejor cada labor y mejorar el comportamiento del terreno sin sobreactuar sobre él. Otra práctica importante es favorecer la actividad biológica y la presencia de materia orgánica, ya que ambos factores contribuyen a estabilizar la estructura del suelo agrícola y a hacer el terreno más resistente frente a la compactación del suelo agrícola. Cuando el suelo está vivo, equilibrado y bien manejado, responde mejor tanto a las labores como a las necesidades del cultivo. Uso de cultivadores y aperos adecuados para evitar la compactación La elección del apero tiene una influencia directa sobre la estructura del suelo agrícola. Utilizar equipos adecuados permite intervenir con precisión, romper zonas endurecidas cuando es necesario y mantener una labor más uniforme sin deteriorar innecesariamente el perfil del suelo. Los cultivadores, por ejemplo, son una herramienta muy útil para trabajar el terreno de forma eficiente y contribuir a reducir la compactación del suelo agrícola, siempre que se utilicen en el momento adecuado y con la regulación correcta. Su función no debe limitarse a remover el suelo, sino a mejorar su comportamiento físico respetando, en la medida de lo posible, su equilibrio estructural. Dentro de este tipo de soluciones, un equipo como el cultivador de 2 filas puede resultar especialmente interesante para explotaciones que buscan una labor eficaz, buena capacidad de trabajo y una adaptación más precisa a distintas condiciones de campo. Elegir bien el apero ayuda a mejorar la estructura del suelo agrícola y a prevenir problemas derivados de una compactación del suelo agrícola mantenida en el tiempo. Tan importante como el apero es su ajuste. La profundidad de trabajo, la velocidad de avance y el estado de los elementos activos condicionan el resultado final. Una labor bien planteada puede mejorar notablemente el comportamiento del suelo; una mal ejecutada, en cambio, puede agravar los problemas existentes. Mejora el suelo agrícola de forma eficiente con Solano Horizonte Mejorar la estructura del suelo agrícola y reducir la compactación del suelo agrícola exige tomar decisiones técnicas acertadas, tanto en la elección de la maquinaria como en la planificación de las labores. Contar con equipos adaptados a las condiciones reales de la explotación permite trabajar con más precisión, conservar mejor la funcionalidad del terreno y obtener un resultado más eficiente en cada campaña. En Solano Horizonte desarrollamos soluciones especializadas para el trabajo del suelo orientadas a mejorar el rendimiento en campo y a responder a las necesidades del agricultor profesional. Si buscas optimizar la estructura del terreno y elegir el apero más adecuado para tu explotación, contacta con Solano Horizonte y descubre qué solución se adapta mejor a tus objetivos agronómicos.
Calibrado de pulverizadores para cultivos extensivos: precisión y eficiencia
El correcto calibrado del pulverizador es una de las tareas más importantes en los cultivos extensivos. Una mala regulación puede provocar pérdidas económicas, tratamientos ineficaces y un uso innecesario de producto. Por eso, entender qué es el calibrado y cómo aplicarlo correctamente resulta clave para mejorar la rentabilidad y la sostenibilidad de la explotación. El calibrado no es solo un ajuste técnico del pulverizador, sino un proceso que tiene en cuenta el tipo de cultivo, el estado del suelo, el sistema de trabajo previo y los objetivos del tratamiento. En explotaciones donde se realizan labores como arado, cultivo o subsolado, el calibrado adquiere aún más importancia debido a las variaciones en la superficie y en la estructura del terreno. Por qué es clave el correcto calibrado del pulverizador en cultivos extensivos Saber qué es el calibrado de un pulverizador implica comprender que se trata de ajustar el equipo para aplicar la dosis exacta de producto, en el momento adecuado y con la máxima uniformidad posible. En cultivos extensivos, donde se trabajan grandes superficies, pequeños errores pueden traducirse en grandes pérdidas. Un pulverizador correctamente calibrado permite: Garantizar una distribución homogénea del producto. Reducir el consumo de fitosanitarios. Minimizar la deriva y el impacto ambiental. Aprovechar mejor el trabajo previo del suelo. El tipo de labor realizada antes de la pulverización influye directamente en el resultado del tratamiento. No es lo mismo pulverizar tras un arado profundo que después de un pase de cultivador. Entender las diferencias entre arado y cultivador ayuda a adaptar la regulación del pulverizador a la estructura real del suelo. Del mismo modo, conocer qué es el subsolador agrícola resulta clave cuando se trabaja en suelos compactados, ya que estas labores modifican la infiltración y la uniformidad de la superficie. Para profundizar en los distintos sistemas y labores de preparación del terreno, puedes consultar esta información sobre trabajos de suelo. Pasos fundamentales para calibrar un pulverizador agrícola correctamente El proceso de calibrado debe realizarse de forma sistemática y adaptada a cada explotación. No existe un ajuste universal, ya que influyen factores como el cultivo, el suelo y la maquinaria utilizada. Entre los pasos básicos destacan: Comprobar el estado general del pulverizador y de las boquillas. Seleccionar las boquillas antideriva adecuadas para reducir pérdidas por viento. Ajustar el caudal según la dosis recomendada. Verificar la presión de trabajo y la velocidad de avance. La elección de las boquillas es especialmente relevante, ya que influyen directamente en el tamaño de gota en pulverización, un factor clave para lograr una buena cobertura sin aumentar el riesgo de deriva. Un tamaño de gota inadecuado puede provocar tratamientos poco eficaces o daños en cultivos colindantes. Además, el estado del suelo tras la labor previa también condiciona el resultado. Por ejemplo, existen claras diferencias entre grada de discos y cultivador, ya que cada herramienta deja una superficie distinta, lo que afecta a la uniformidad de la aplicación y a la adherencia del producto. Ajuste de caudal, presión y velocidad de avance en la pulverización El equilibrio entre caudal, presión y velocidad es el corazón del calibrado. Un pequeño cambio en cualquiera de estos parámetros modifica directamente el tamaño de gota en pulverización y la cantidad de producto aplicada por hectárea. Un caudal excesivo puede provocar sobredosificación. Presiones demasiado altas generan gotas finas y aumentan la deriva. Una velocidad inadecuada altera la dosis real aplicada. El uso de boquillas antideriva, combinado con una velocidad de avance constante y una presión correctamente ajustada, permite realizar tratamientos más seguros y eficientes, especialmente en cultivos extensivos donde la uniformidad es clave. Un buen calibrado no solo mejora la eficacia del tratamiento, sino que también protege la inversión realizada en maquinaria y productos, garantizando un trabajo más preciso y rentable campaña tras campaña.
Cómo elegir las boquillas adecuadas para sus pulverizadores agrícolas
La correcta elección de las boquillas pulverizadoras es un factor decisivo para lograr tratamientos eficaces, reducir el desperdicio de producto y proteger tanto el cultivo como el entorno. Aunque a menudo se consideran un componente menor del equipo, las boquillas influyen directamente en la calidad de la pulverización, la cobertura del cultivo y la eficiencia del trabajo en el campo. Un pulverizador bien ajustado, equipado con las boquillas adecuadas, permite aplicar fitosanitarios de forma uniforme, optimizar el consumo y minimizar riesgos como la deriva o la sobredosificación. En este sentido, contar con un equipo de pulverización agrícola bien configurado es tan importante como la elección del producto a aplicar. Puedes conocer más sobre soluciones profesionales de pulverización en nuestra web. Factores clave para seleccionar la boquilla de pulverización correcta A la hora de elegir boquillas pulverizadoras, es fundamental analizar varios aspectos técnicos y agronómicos que condicionan el resultado final del tratamiento. Entre los factores más importantes destacan: Tipo de tratamiento: herbicidas, fungicidas o insecticidas requieren patrones de pulverización diferentes. Cultivo y estado vegetativo: no es lo mismo pulverizar un cereal en fases iniciales que un cultivo con gran masa foliar. Velocidad de trabajo: influye directamente en el caudal necesario y en la presión de funcionamiento. Condiciones ambientales: viento, temperatura y humedad afectan a la deriva y a la eficacia de la aplicación. Seleccionar correctamente las boquillas pulverizadoras permite adaptar el pulverizador a cada situación, mejorar la eficiencia del tratamiento y aprovechar al máximo el rendimiento del equipo. Tipos de boquillas para pulverizadores y sus aplicaciones en el campo Existen distintos tipos de boquillas pulverizadoras, cada una diseñada para cumplir una función específica según el cultivo y el producto aplicado. Entre las más utilizadas en el campo se encuentran: Boquillas de abanico plano, habituales en tratamientos herbicidas por su buena uniformidad. Boquillas antideriva, que reducen la formación de gotas finas y minimizan pérdidas por viento. Boquillas de cono hueco o lleno, indicadas para tratamientos que requieren mayor penetración. Boquillas de baja presión, pensadas para trabajar con mayor seguridad y control. La elección correcta de la boquilla, junto con una configuración adecuada de la barra de pulverización, puede suponer un incremento notable en la eficiencia del tratamiento. Importancia del tamaño de gota y la presión de trabajo en la pulverización El tamaño de gota es uno de los aspectos más críticos en el uso de boquillas pulverizadoras. Gotas demasiado finas aumentan el riesgo de deriva, mientras que gotas excesivamente grandes pueden reducir la cobertura del producto sobre la superficie del cultivo. La presión de trabajo influye directamente en este equilibrio: Presiones altas generan gotas más finas y una mayor cobertura, pero incrementan el riesgo de deriva. Presiones bajas producen gotas más gruesas, reduciendo pérdidas, pero exigen una boquilla adecuada para mantener la eficacia del tratamiento. Ajustar correctamente la presión y seleccionar la boquilla idónea permite optimizar la pulverización, mejorar la eficacia del tratamiento y proteger tanto el cultivo como el entorno, logrando aplicaciones más seguras y rentables.
Solano Horizonte presente en AGROEXPO Don Benito 2026 del 28 al 31 de enero
Del 29 de enero al 1 de febrero, el sector agrícola tiene una cita clave en AGROEXPO Don Benito (Badajoz), una de las ferias de referencia del suroeste peninsular. Aunque no asistiremos directamente como expositores, estaremos plenamente representados a través de nuestro distribuidor oficial en la zona, Talleres Morcillo (Don Benito), acompañado por nuestro delegado comercial de zona, Jesús Fernández Molina. Soluciones Solano que podrás ver en AGROEXPO Gama de trabajo de suelo Equipos diseñados para una preparación eficiente, duradera y adaptada a distintas condiciones de terreno. Gama de pulverización Soluciones precisas y seguras, pensadas para maximizar la eficacia del tratamiento y optimizar recursos. Gama de recolección Maquinaria robusta, orientada a la productividad y a un trabajo continuo durante toda la campaña. Gama de siembra Precisión, uniformidad y fiabilidad como base de una buena implantación del cultivo. Te esperamos en AGROEXPO Don Benito. Solano Horizonte Fabricantes de maquinaria agrícola Calidad · Seriedad · Flexibilidad
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